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Laura Escuelahttp://www.blogger.com/profile/00647454995355585914noreply@blogger.comBlogger240125
Actualizado: hace 1 hora 32 mins

NARRACIÓN Y DIVERSIDAD: UN TALLER PARA LA INCLUSIÓN

Dom, 18/02/2018 - 12:48
A finales de enero y principios de febrero impartí, en la Biblioteca Insular de Gran Canaria, el taller “Narración y Diversidad. Herramientas para una Narración Oral Inclusiva”, junto a mi compañero Néstor Bolaños, narrador y psicólogo.

Néstor Bolaños y yo a punto de comenzar el taller
Todo partió de una propuesta de la Mesa Inclusiva para el fomento de la lectura en Gran Canaria, dependiente del Pacto Insular por la lectura y la escritura del Cabildo Insular.

Plantearon este taller ante la necesidad de llevar a cabo en la Biblioteca actividades de narración oral inclusivas, de modo que los narradores/as de la isla se formaran para poder participar en la minimización y/o eliminación de las barreras que encuentran personas con diversidad funcional a la hora de disfrutar de las sesiones.

De este modo, bajo su petición, preparamos el taller. Querían que estuviera dirigido a narradores y narradoras que desearan profundizar en este tema y llevar a cabo diferentes adaptaciones para público con distintos tipos de discapacidad.

Primer día de taller
Muchos narradores y narradoras no han tenido la oportunidad de contar a personas sordas con apoyo de intérprete de lengua de signos, o a un grupo de personas con discapacidad intelectual, visual, física o del Trastorno del Espectro Autista. Queríamos aprovechar nuestra experiencia contando a estos grupos y la de otros compañeros de profesión, por lo que pasamos a éstos un cuestionario previo para conocer sus experiencias y las adaptaciones que suelen llevar a cabo. Tras la recogida de información, confirmamos que todos y todas estamos en el mismo camino y que las adaptaciones son parecidas, aunque también verificamos que muchos no han vivido la experiencia o que lo han hecho sabiendo que hay mucho que se puede mejorar.

Investigamos, preguntamos a gente que trabaja en el mundo del arte y la cultura junto a personas con diversidad funcional, nos contaron, nos recomendaron. Entre nuestros conocimientos previos y lo que pudimos investigar, creamos el programa de contenidos tocando muchos puntos relativos a la discapacidad y también, obviamente, a la narración oral. Queríamos un taller práctico y que cada persona participante lo terminase teniendo un cuento preparado para contar y con ideas claras de cómo adaptarlo a público con capacidades diferentes.

Con este objetivo claro, preparamos los contenidos en torno a los conceptos de Inclusión e integración, terminología adecuada relacionada con la diversidad funcional/discapacidad, características posibles de público con diferentes tipos de discapacidad, concepto de narración oral, sus componentes, su valor pedagógico y artístico, y, finalmente, posibles adaptaciones a llevar a cabo para público con cada tipo concreto de discapacidad. Por último, selección y modificación del repertorio en función de ello.

Ejemplo de uso de pictogramas en La hora del cuento
El taller duró 12 horas divididas en cuatro tardes. El primer día llevamos a cabo una exposición teórica aclarando objetivos y contenidos básicos. Contamos con la participación de Juan Ramón Reyes, técnico de la biblioteca altamente sensibilizado con este tema, que desarrolla continuas acciones para eliminar barreras de todo tipo.

Dinámica con los asistentes al taller
El segundo y tercer día, a través de dinámicas y diálogo, trabajamos en la selección y adaptación del propio repertorio, de modo que cada narradora escogiera y adaptara su historia para contarla a un grupo con un tipo de discapacidad específica. El último día, a modo de muestra, las personas participantes del taller narraron en la Hora del Cuento que organiza la Biblioteca cada viernes. Para hacer la sesión inclusiva contamos con una intérprete de Lengua de Signos y usamos pictogramas para organizar temporalmente la sesión a nivel visual y cognitivo. Aquí pueden encontrar el álbum de fotos que la biblioteca publicó de la sesión.

En La Hora del Cuento Inclusiva, con Sonia, intérprete.
La experiencia resultó completamente nueva y grata para todos. Mi experiencia con el mundo de las capacidades diferentes comenzó en la barriga de mi madre y la de Néstor a los diecinueve años, colaborando con asociaciones y familias sensibles a la discapacidad y la diversidad funcional. El hecho de poder compaginar nuestros diferentes ámbitos profesionales y personales ha sido altamente enriquecedor para ambos y para la metodología que hemos podido generar en esta acción formativa.
Para la ejecución de este taller hemos creado un documento abierto donde aglutinar las posibles adaptaciones a llevar a cabo cuando contamos a personas con diferentes tipos de discapacidad. Este documento lo compartiremos en el futuro y por otras vías.


Muchas gracias a La Biblioteca Insular de Gran Canaria por apostar de manera tan clara por la inclusión, a la Mesa Inclusiva para el fomento de la lectura en Gran Canaria por confiar en el proyecto, a Plena Inclusión Canarias por sus facilidades y disposición, a Carolina Lessa Brown,  Yaiza Peña y Alfredo del Rosario por su sabiduría, a Juan Ramón Reyes por ilusionarnos, a Sonia, nuestra intérprete, por su saber hacer, a todos las personas que respondieron a nuestras preguntas previas y/o al cuestionario inicial por sus aportaciones y a las personas participantes del taller por sus ganas de aprender y sensibilidad. 

Estamos muy contentos con la experiencia y creemos que es un paso más en el camino hacia la inclusión.


¿CUENTOS ETIOLÓGICOS PARA BEBÉS?

Vie, 16/02/2018 - 18:18
Colección "Mis animalitos", de Édouard Manceau, Ed. Patio
Hace un par de semanas tropecé en la Bebeteca de la Biblioteca Insular de Gran Canaria con estos libritos y no quería dejar pasar más la oportunidad de comentarlos por lo diferentes que me parecieron. 
Están dirigidos a niños/as de 0 a 4 años. Son de tamaño pequeño, nos caben en la mano. Tapa dura y hojas de gramaje grueso (no cartoné). 
Están creados por el francés Édouard Manceau, editados por PATIO en 2015. 
A priori no me mató de emoción ni el formato ni las ilustraciones. Ni siquiera la tipografía. Sin embargo, me encantó el contenido. 

Estos libros contienen pequeños cuentos etiológicos (relatos en los que se explica el origen del mundo, de los animales, de las cosas...) que desarrollan el motivo por el que los animales son como son. 
Todos comienzan presentando al personaje: ahora los camellos son así, pero antes no. Y nos muestra cómo eran. El elefante no tenía colmillos, el león no tenía melena, la tortuga no tenía caparazón.
Al igual que nuestros ancestros inventando mitos para explicar el mundo, Édouard ha disfrutado creando estos libros del modo más simple posible para acercarlo a los más pequeños.  
Todos los libros tienen un protagonista animal, llamativo para los más pequeños y, como suelen, con una característica física peculiar que Édouard convierte en el elemento que se modifica. A nuestros protagonistas les sucede algo: fenómeno atmosférico o consecuencia de las acciones del animal, que provoca un cambio negativo, un problema. Un personaje humano (niño, barrendero, pescador…) le auxilia y el animal queda transformado del modo en que lo conocemos ahora.
 
Me ha llamado especialmente la atención que el nombre de los animales corresponde al sonido onomatopéyico que emite el elemento motivo del cambio. Por ejemplo Clas, el sonido del casco que colocan a la tortuga. Chof Chof, el sonido de la lluvia que moja al camello. Bum, el de la rueda que explota alrededor de la cabeza del León. 
Historias sencillas, con algo de suspense, que despiertan nuestra curiosidad como lectores y la de nuestros pequeños. Nos reímos pensando en la ocurrencia que ha tenido el autor para concluir que el camello tiene dos jorobas porque un niño le tendió para que se secara y así se quedó deformado. 
Es una colección divertida, para acercar un tipo de historia diferente a nuestros pequeños, para tener cerca. Si la encuentran o la conocen, ¡cuéntenme qué les parece!¡Seguimos!

De Los Silos vengo

Lun, 11/12/2017 - 14:43
Ayer regresé de Los Silos, del Festival Internacional del Cuento de Los Silos. Este año me mudé allí durante todo el Festival para poder ver mucho y bien, para disfrutar de cuentos y encuentros con los que somos, desde hace muchísimos años, fieles seguidores de esta cita ineludible y del trabajo de su director, Ernesto Rodríguez Abad.

Ya son veintidós ediciones de las que he disfrutado justo la mitad. Este año el tema protagonista ha sido el AGUA, y mi querido Nareme Melián ha sido el ilustrador del cartel. Me he traído una camiseta y todo, al más puro estilo fan.


He podido acudir a casi una veintena de sesiones en localizaciones de lo más dispares, con narradores de diferentes países y lugares de España. Me pude enamorar de narradores nuevos, como Ana Sofía Paiva (Portugal) y reencontrarme con Clare Murphy (Irlanda), a la que guardo un cariño muy especial. Fue un lujo volver a ver a Carles García (La Rioja), disfrutando más que nunca, y a Martha Escudero (México/Barcelona), Iñaki Carreter  (País Vasco) dándolo todo y más, Mohammed Hammu (Norte de África), Benita Prieto (Brasil), Rafael Ordóñez (Madrid), Mar González (Barcelona). Conocí a Pedro Mario López (Cuba) y a Ana Larat (Francia), y volví a disfrutar en plazas y patios de mis queridos compañeros de isla y profesión: Héctor Ruiz, Diego González, María Kapitán, Juan Carlos Toste y Andrés Novoa.

Clare Murphy en el Ex-convento de San Sebastián
Carles García en el Centro de Salud
Hammutopía en la Casa del Cuento
Una de las cosas que más me gustó este año fue todos los emplazamientos nuevos en la naturaleza. Lugares que no conocía de Los Silos y que me fueron presentados a través de su historia y de cuentos.
Andrés Novoa en Los Lavaderos
Andrés Novoa contó en los lavaderos de Susana, antiguos lavaderos del barranco del Agua, construidos en 1924. También escuché a Ana Sofía Paiva en una cueva la montaña, con estas vistas del pueblo.

También hubo cuentos en espacios creados especialmente para la narración de historias relacionadas con el agua, como el Molino de Agua en el que escuchamos a Iñaki o una réplica de la Casa del Caudal en la que vimos a Ana Larat-Lini. Lugares de entrada reducida (no más de 15-20 personas) y sesiones cortas, familiares y cercanas. Una maravilla. 
Molino de agua, espacio Fonteide.
Con Juan Carlos en el interior del Molino
Uno de mis actos favoritos siempre son los Desayunos de cuento, que este año vinieron de mano de Martha y Pedro Mario. Qué delicia desayunar historias.

Martha Escudero contando en los desayunos
Hubo catas, terror, presentaciones de libros... y hablando de eso: ¡¡¡QUÉ FERIA!!! Este año cambió su distribución y estaba especialmente bonita, maravillosamente decorada por Omaira Afonso y su equipo. Me traigo libros para dar y regalar. Allí acudí a la presentación de Las Sábanas de Naoko (Pilar Ferrer) y a la sesión de Cyranas, interpretada en Lengua de Signos.

Y, bueno, dejo para el final uno de los encuentros que más me emocionaron: ¡¡¡¡¡conocí a NOEMÍ VILLAMUZA!!!!!. Puede parecer normal, pero poder hacer un sencillo taller con ella o hablar un ratito me conmovió. Uno de los primeros álbumes ilustrados que conté fue DE VERDAD QUE NO PODÍA y le tengo un cariño especial a su delicioso, delicado y cuidado trabajo. ¡¡Gracias por traerla, Ernesto!!
Noemí Villamuza en un taller de poesía visual
Y gracias un año más a todo el equipo que conforma el Festival por un trabajo duro e impecable.
Gracias, Claudia Macchi, por venir desde tan lejos y dejarte disfrutar tanto, Juan Carlos, por compartir conmigo casa y ronquidos. Familias de la biblioteca de Santa Cruz, siempre es un placer verlas.
Compañeros, un lujo encontrarnos entre, con y a través de las historias.
Vuelvo gorda de cuentos, alta de cariño, rizada de ganas, con ganas de ser mejor narradora, de contar, escuchar y ver más. Madre, qué suerte de profesión.

¡¡¡Hasta el próximo año!!!

Dos colecciones para disfrutar en la biblioteca

Sáb, 25/11/2017 - 11:33
Este fin de semana les traigo dos colecciones que he encontrado en la biblioteca y me han gustado para compartir con nuestros más pequeños. Una en inglés y otra en español.
En inglés, se trata de THAT´S NOT MY... MONSTER/LION/BUNNY/BEAR/TRAIN/FAIRY/DINOSAUR...
Encontré estos siete títulos de la editorial Usborne Children´s Book creados por Fiona Watt.
Son libros de cartoné con ilustraciones sencillas, coloridas y definidas sobre fondo liso. Texto sencillo y repetitivo. En cada ilustración, una parte del animal se puede tocar y sentir. No suelo comentar este tipo de libros pero esta colección me parece muy apropiada para acercar a los más pequeños a la estructura "That´s not... that is..." y a una gran cantidad de vocabulario. 
Por ejemplo, en THAT´S NOT MY LION vas encontrando a lo largo del libro páginas en la que aparecen diferentes tipos de león con el rabo en una textura, otra con las orejas, otra con el pelo...y va diciendo: Este no es mi león, su rabo es muy corto. O... este no es mi león, sus orejas son muy peludas. Y así hasta que llega a la última página: ¡Este es mi león, su melena es tan espesa!

En español he redescubierto esta colección de Anaya escrita por Ana y Andrés Guerrero. Me han gustado especialmente porque, pese a su sencillez, cuentan una historia. Una historia con su inicio, su desarrollo y su desenlace. El dragón frío, por ejemplo, tiene un problema: no puede echar fuego por la boca. Y así va buscando soluciones hasta que, finalmente, conoce a una dragona.El perro blanco y el Caracol lento están repletos de buen humor. Son libros muy tiernos, muy bien hechos, estupendos para compartir y leer en voz alta, que además alternan la letra mayúscula y minúscula para diferenciar la narración de los diálogos.

¡Feliz fin de semana! 

Biblioteca para niñas

Mar, 14/11/2017 - 12:29
¡Atención, señora! ¡Atención! ¡Esto es para su hija!
¿Le gustaría que su niña se acercara a los libros? ¿Cree que ahora que ya tiene algunos meses de edad puede ir creando una biblioteca en su habitación acorde a sus características femeninas? ¿Le gustaría que los libros de su pequeña vayan a juego con sus muñecas? ¿Le gustaría reforzar todos los estereotipos de género femenino posibles?

¡Aquí traigo la solución! Tenemos la única, la verdadera, la definitiva, genuina y original... ¡Biblioteca para niñas de la Editorial Saldana! ¡Seis libros, seis! Para que revisen todos los elementos de vocabulario relacionados con ser una niña, es decir:

ser GUAPA, irse de VACACIONES, llevar un BEBÉ en el carrito, hacer una FIESTA, vestirse de BAILARINA y, finalmente, tras tanto cansancio, irse a dormir y tener dulces SUEÑOS. 

¡Si es que no sé cómo no lo he comprado ya!

(Por cierto, no he encontrado una BIBLIOTECA PARA NIÑOS. A lo mejor no existe porque las chicas somos "más de leer", "tranquilas", "pacientes" y "no estamos por ahí corriendo todo el día").

PD: Léase la ironía.

Bailar pegados es bailar, o la experiencia de traducir del español al inglés y vuelta.

Lun, 06/11/2017 - 13:53
Este pasado mes de octubre y principios de noviembre lo he pasado fuera de casa, entre trenes, barcos, guaguas, coches y taxis, hoteles y amigos. Viajando feliz desde el  Festival Internacional del cuento de Edimburgo hasta Gran Canaria, y de ahí vuelta a casa, a seguir trabajando en Tenerife.  
Podría decir que en lugar de venir de trabajar, vuelvo de un baile. Recuerdo el cuento de la princesa de los zapatos rotos, que escapaba cada noche a un mundo subterráneo repleto de espíritus malignos que la tenían embrujada y la obligaban a bailar cada noche. Ella, aunque hechizada, regresaba contenta y cansada, con los zapatos rotos.
En este caso, mis espíritus benignos han sido dos grandiosos compañeros: Wayqui, narrador peruano con el que he contado en Escocia, y David Campbell, narrador escocés con el que he contado en Gran Canaria. Con ellos he bailado durante horas y días. Hemos bailado los cuentos del español al inglés y del inglés al español. Hemos seguido el ritmo, hemos girado, nos hemos pisado, hemos reído, nos hemos cansado juntos. Hemos compartido nuestro baile con cientos de orejas y ojos que han venido a escuchar cuentos a dos voces, a dos lenguas.
Traducir a Wayqui no es nuevo. El año pasado ya compartimos escenario en Edimburgo. Pero este año nos hemos ido de gira, nos han llevado de tour por las islas del oeste y hemos conocido público muy variado y visitado pueblos costeros bellísimos: Bowmore en la isla de Islay, Campbelltown y Lochgilphead. Estamos tremendamente agradecidos al Scottish Storytelling Centre por habernos vuelto a invitar este año. Las historias surgían del variado repertorio de mi compañero según se sintieran en el momento, lo que hacía que todo transcurriese de un modo cálido y cómodo, a pesar de que algunos cuentos eran nuevos para mí y dificultaban la traducción. La experiencia ha sido magnífica de nuevo y estoy deseando repetir. Traducir a David al español sí que ha sido completamente nuevo. Sus cuentos, más literarios y poéticos y su ritmo, más pausado, me hacía preguntarme cómo resultaría contar con él. Contábamos dentro de la programación de los Cuentos de Miedo de la Biblioteca Insular de Gran Canaria, junto a mi compañero grancanario Néstor Bolaños. La sesión no fue exclusiva y específica de David sino que, en esta ocasión, la preparamos a dos manos. Por un lado, él partió de canciones escocesas (a través de las canciones es como suelen contar gran parte de las historias) y yo extraía la narración y la preparaba; también incluimos sucesos reales que acontecieron en el sangriento Edimburgo del siglo XVIII y alguna historia tradicional de fantasmas del norte de Escocia, del repertorio de David.


Lo que compartí con ambos fue similar y fue, insisto, un baile. Cuando observo las fotos y nos veo haciendo los mismos gestos a la vez, me doy cuenta de lo que importa estar muy presente en la historia que estás traduciendo para que no se pierda nunca el ritmo. La historia es una aunque nosotros seamos dos, las lenguas son dos aunque la historia sea una, y cada uno cuenta a su manera. No traduzco exactamente lo que dicen, la historia pasa por mi filtro como narradora y se impregna de mi estilo, de mis formas, de mi vocabulario. Aprendí a respetar sus tiempos, los tiempos del cuento y también a pisarles si hacía falta en algún momento si la historia lo pedía. Durante una persecución o describiendo un crimen, las palabras iban casi a la vez, corrían y se deslizaban en las dos lenguas hacia los oídos del público. En los momentos calmos o descriptivos todo se frenaba y cada uno se tomaba su tiempo. 
Las críticas recibidas en ambos lugares han sido muy positivas y le cogí tanto el gusto a esto de traducir que el pasado viernes, cuando tuve que contar cuentos para adultos yo sola me sentí… bailando sola. Y bailar de lejos no es bailar. Me encantó bailar pegados. Gracias Wayqui, gracias David.